Quizá muchos no conozcan a José Carpio Vicente, pero basta mencionar el apelativo de “Pepillo” para que de inmediato lo relacionen con su emblemático negocio, La Franja, en su natal Imperial.
Hincha apasionado del Walter Ormeño, Pepillo forma parte de una familia estrechamente vinculada al conjunto albo. Fue uno de los pocos adolescentes que tuvo el privilegio de compartir momentos inolvidables con las grandes figuras del balompié local.
Durante muchos años, junto a su señora madre, Antonina Vicente Patroni, residió en la quinta cuadra de la calle 2 de Mayo, lugar que se convirtió en un punto de encuentro para amigos, vecinos y seguidores del fútbol imperialino.
Cuando jugaba el Walter Ormeño, su domicilio era parada obligada de dirigentes, jugadores e hinchas que se reunían para compartir la pasión por los colores albos,, almorzar y merendar.
Con el paso del tiempo inauguró su centro comensal La Franja, un establecimiento que hoy forma parte de la historia cotidiana de Imperial. El nombre no fue elegido al azar: responde al cariño especial que siempre ha sentido por el Deportivo Municipal, el popular “Echa Muni”, equipo del cual también es ferviente hincha.
Precisamente, el conjunto edil volvió a aparecer en el escenario futbolístico nacional y recientemente se anunció su enfrentamiento ante el subcampeón cañetano en la etapa departamental de la Copa Perú., serie que está por definirse.
Aunque sigue de cerca la campaña municipalista, Pepillo reconoce que preferiría no verlo cruzarse en el camino del otro gran amor de su vida deportiva: el Walter Ormeño. “Son cosas que se dan en el fútbol, pero uno qué puede hacer”, expresa el popular Pepillo, quien posee una memoria privilegiada y conserva en su “disco duro” innumerables recuerdos y anécdotas de los momentos más gloriosos del conjunto albo.
Ha sido testigo de triunfos, derrotas, celebraciones y jornadas difíciles, permaneciendo siempre al lado de su equipo. Es, sin duda, uno de esos hinchas que acompañan al club en las buenas y en las malas, demostrando una fidelidad inquebrantable.
Actualmente integra el Comité de Apoyo para la Cancelación de la Deuda con la Agremiación de Fútbol, donde, junto a su presidente Arturo Vélez Vicente y los integrantes Fernando Asato, Juan Sánchez, Daniel Espichán, Julio Ojeda, Gregorio Huarache y Robert De la Cruz, viene impulsando diversas actividades destinadas a saldar la deuda que mantiene la institución ormeñista.
Su compromiso va mucho más allá de las palabras. Con recursos propios, los integrantes del comité participaron recientemente en el mejoramiento y puesta en valor del busto del legendario Camilo Bravo, devolviéndole el brillo que merece una de las figuras más representativas del fútbol imperialino.
Asimismo, impulsan una iniciativa similar para recuperar el busto de Lolo Fernández, otro de los grandes referentes del deporte nacional, actualmente ubicado en el frontis del estadio Óscar Ramos Cabieses, donde el paso del tiempo ha dejado evidentes huellas de deterioro.
Pepillo es de esos personajes que no necesitan reflectores para dejar huella. Su amor por el fútbol, su identificación con el Walter Ormeño y su permanente disposición para colaborar con las causas del club lo convierten en un auténtico referente de la afición alba, un hincha de corazón que continúa escribiendo su propia historia junto al equipo de sus amores.

