“Pepillo” y una pasión que nunca se apagó: el cañetano que volvió a alentar a la franja del municipal

Mientras miles de aficionados seguían con atención los encuentros de la primera fase de la Etapa Departamental de la Copa Perú, un personaje muy conocido en el deporte cañetano llamó la atención en las tribunas del estadio Óscar Ramos Cabieses.
Se trata de José Carpio Vicente, más conocido como «Pepillo», un reconocido hincha de Walter Ormeño, quien esta vez dejó de lado al cuadro imperialino para alentar al club de sus amores: Deportivo Municipal.
Pepillo no viajó a Huacho, donde Walter Ormeño afrontaba un complicado duelo ante Sport Humaya. En cambio, decidió asistir al encuentro que protagonizó Municipal frente a Defensor Santa Teresa en Imperial, partido que terminó igualado sin goles, pero que dejó grandes emociones dentro y fuera del campo.
Durante la transmisión de La Previa, el periodista Stalin Negrón le preguntó: «¿Desde cuándo te vuelves hincha del Municipal?». La respuesta del popular hincha estuvo cargada de nostalgia.
—»Me matas con esa pregunta. Difícil de responderte»— dijo con una nostalgia profunda antes de recordar una etapa imborrable de su juventud.
Pepillo explicó que su amor por la histórica Franja nació cuando estudiaba en el colegio Alfonso Ugarte de Lima, donde compartió aulas y vivencias con jóvenes que años después se convertirían en figuras del fútbol peruano.
«En el 78 y 79 estudié con muchos de ellos: Franco Navarro, Julio Argote, Arrelucea, Arroe, Camachito y tantos otros…», recordó con emoción.
Aunque es un orgulloso cañetano y reconoce el cariño que siente por los clubes de la provincia, dejó en claro que su corazón futbolero tiene un dueño desde hace décadas.
«Soy cañetano. Estimamos a Santa Teresa, pero soy hincha del Muni. No de ahora; incluso, mi negocio lleva el nombre de ‘La Franja'», expresó con lágrimas en los ojos.
La escena conmovió a los presentes. Más allá del resultado, Pepillo demostró que el fútbol también se vive desde los sentimientos, los recuerdos y la fidelidad a unos colores que el paso del tiempo no ha logrado borrar.
Su presencia en las tribunas fue un recordatorio de que existen pasiones que trascienden generaciones y que el verdadero hincha acompaña a su equipo por convicción, sin importar la distancia, los años o las circunstancias.
Ya horas después, celebró el triunfo del Walter Ormeño en Huacho de 1+ 0 ante Humaya. Y la clasificación del Echa Muni a la siguiente ronda. ¡Doble motivo!.

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