El tenis peruano registró una jornada memorable en territorio norteamericano. Ignacio Buse se consagró campeón del ATP 250 de Winston-Salem al derrotar de manera contundente al británico Arthur Fery por 6-3 y 6-2 en la gran final del certamen.
A sus 22 años, el tenista nacional exhibió una notable madurez en la superficie de cemento, quebrando el servicio de su rival en momentos determinantes y manteniendo la regularidad en su saque durante la hora y media de juego. Con este resultado, el «Colorado» rompe una sequía de 22 años para el deporte peruano en esta superficie, siendo el último antecedente el título obtenido por Luis Horna en la temporada 2004.
Este campeonato representa el segundo éxito de la temporada para Buse en el circuito grande, luego de haber alzado el trofeo en el ATP 500 de Hamburgo durante el mes de mayo. La victoria le permite escalar importantes posiciones en el ranking mundial y consolidarse dentro de la élite de la disciplina.
Sin tiempo para festejos prolongados, la raqueta número uno del país ya se enfoca en su próximo gran desafío: el US Open. Buse iniciará su participación en el último Grand Slam del año enfrentando en la primera ronda al estadounidense Marcos Girón.
